Salud mental y convivencia
Factores como el insomnio crónico o la presencia de ataques de pánico en un padre o hijo pueden alterar la rutina y generar un clima de tensión constante. Esta inestabilidad suele manifestarse a través de problemas de manejo emocional, donde la falta de herramientas para regular el afecto deriva en discusiones cíclicas o en el desarrollo de fobias que limitan la vida social del grupo.