El ciclo del ánimo y la autoestima
Una baja autoestima suele ser el motor silencioso de los problemas de motivación; si no nos sentimos capaces, el cerebro evita el esfuerzo para protegernos del fracaso. Esta situación se agrava si existen ataques de pánico o fobias que limitan nuestro radio de acción, reforzando una conducta evitativa que termina por consolidar problemas de adaptación al entorno.